Consejo de la Juventud de Alcobendas
Hartos de nuestra imagen
Desde el Consejo de la Juventud de Alcobendas no pretendemos justificar ni defender el vandalismo de los hechos acontecidos en la madrugada del pasado sábado 5 de septiembre en las fiestas de Pozuelo de Alarcón, Madrid. Ni de esas fiestas, ni de otras. No nos gusta ver en los medios de comunicación las imágenes de gente joven enfrentándose a la policía, ni defendemos lo que en ellas se observa. Pero tampoco nos gusta la utilización de las imágenes que estos mismos medios de comunicación están haciendo de todo esto desde hace días, como en tantas otras ocasiones.
Las generalizaciones sobre la juventud, y los comentarios sobre lo perdida que ésta se encuentra, nos hacen mucho daño a todos/as. Y cuando decimos todos/as, nos referimos a quienes somos jóvenes y quienes no, ya que se crea una imagen desvirtuada e irreal de lo que pensamos que somos la Juventud de hoy en día. Cuando estos actos son protagonizados por jóvenes (a quienes siempre se les relaciona con el consumo de alcohol, como mínimo) se argumenta que la juventud actual está abocada al fracaso y a la desidia más absoluta, con falta de educación, valores y formación, incapaz de enfrentarse a la vida.
Estos hechos aislados no representan en lo más mínimo a la juventud. ¿Cuántos jóvenes había en ese momento en Pozuelo de Alarcón disfrutando de las fiestas de una forma pacífica y tranquila? ¿Cuántos jóvenes participaron en los desafortunados acontecimientos? La cuenta es clara, la generalización zafia.
No se puede crear alarma social, como bien se encargan de hacer desde prensa y televisión, donde advierten sobre lo monstruosa que parece ser la actual juventud. Se está haciendo un uso aprovechado, circunstancial y amarillista por parte de muchos medios de comunicación. En especial de la televisión, que en vez de generar espacios de debate contrastados, en el que hubiera representantes de todos los sectores sociales que reflejen las inquietudes de los mismos, en donde realmente se debata y se propongan soluciones y medidas para mejorar la convivencia social, solo existen programas para juzgar y demonizar públicamente a la juventud en general, creando una gran preocupación social.
Es cierto que estos actos perjudican la imagen de los jóvenes, pero recordemos, y seamos justos, que habría muchos otros jóvenes en esas fiestas que fueran también perjudicados por dichos actos. Las fiestas, ese día, no solo se acabaron de forma nefasta para los mayores. De hecho, y haciendo uso de la misma herramienta que los medios de comunicación, en YouTube podemos encontrar vídeos grabados de gente joven que no se encuentran en el meollo, ni participan en agresiones, y que de forma más objetiva presentan algunos de los graves hechos que se produjeron. Además, en Internet se pueden encontrar comentarios de muchos jóvenes que presenciaron los hechos, en el que se condena la reacción ante la presencia policial, pero también se habla de la incapacidad de la Policía por solucionar el conflicto, y las formas utilizadas. Pedimos entendimiento entre las diferentes partes que ayude a no llegar a estos extremos.
Siempre nos sacan en las noticias haciendo botellón, pero nunca en espacios de participación e implicación social, ni mostrando la continua lucha por resolver problemas y salvar obstáculos. Ahora existe una idea de que la actual juventud es peor que las anteriores. No es cierto. Simplemente es diferente porque lo que nos rodea es distinto, y existen más formas de enseñarlo gracias al avance tecnológico. Parece que a la juventud se le ofrece libertad, pero realmente tiene una cadena atada al cuello. Desde las administraciones públicas se deberían crear espacios de diálogo que planteen cuestiones realmente importantes, atendiendo las carencias que tenemos ahora incluyendo a los jóvenes, que también somos responsables de ello, y convirtamos las debilidades en fortalezas, ya que los hechos de hoy serán el resultado de mañana.
Estamos hartos de la utilización de los jóvenes como medio de canalizar las frustraciones sociales, polemizando de forma constante sobre la violencia, la desidia, el conformismo y la mala educación existente en la juventud. Invitamos a estos mismos medios a que trabajen para ofrecer una imagen real de las y los jóvenes de hoy día, ya que no todos/as vamos con botellas y piedras en la mano. Sí es cierto que guardamos unas características comunes que no se quedan en hechos puntuales, como puede ser la falta de oportunidades en cuestiones de empleo y vivienda, la falta de recursos formativos y educativos, la escasez de alternativas y propuestas en cuanto a ocio, y la falta de interés de políticos, medios de comunicación, autoridades y otros entes sociales, en entender cuales son los problemas reales que se deben de tener en cuenta a la hora de hacer lecturas y perfiles de la juventud actual.
Esperamos, con esto, invitar a la reflexión, y que los conflictos que surjan no se conviertan en excusas para castigar a una juventud general en la que, como en todo, existe una cara negativa y otra positiva. Estamos convencidos, aunque muchos no lo crean, que la cara predominante es la positiva. Animamos a que sea descubierta. Para ello, facilitamos a los medios un listado de algunas de las organizaciones juveniles existentes, por ejemplo, en la Comunidad de Madrid, que trabajamos y participamos de manera activa (algunas de nosotras en coordinación con organismos públicos) en distintos ámbitos, pero con el objetivo común de seguir construyendo una sociedad mejor: Consejo de la Juventud de Alcobendas, Consejo de la Juventud de San Sebastián de los Reyes, Consejo de la Juventud de Fuenlabrada, Consejo de la Juventud de Tres Cantos, Consejo de la Juventud de la Comunidad de Madrid; y otras muchas entidades y asociaciones a nivel local, regional, nacional y europeo.
¡¡Pásalo!!
Gracias
Consejo de la Juventud de Alcobendas
C/ Cáceres, 18
28100, Alcobendas
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